Conducción acompañada. ¿Y la vida acompañada y acompasada?

coche

 (¡Ay, ese papel plata! Estado del coche de Helena después del mal llamado accidente)

El ministerio piensa aprobar la conducción acompañada a los dieciséis. La DGT piensa que la edad ideal son diecisiete y yo pienso una palabra muy fea.

Los bebés ya no llevan aquellas ropitas destinada a esa época de la vida, ahora van vestidos de hombres y mujeres pero en pequeñito. Y no voy a negar que resulte agradable a la vista y gracioso. Los niños con seis años tienen su propio teléfono móvil. Con pocos años más y algunos con menos, los niños tienen su ordenador portátil, su tele en su habitación, su cuenta de correo, algunos su perfil en alguna red social sin tener edad para ello. Con catorce años comienzan a pedir la moto. Y comenzarán por un ciclomotor aparente para su edad y alguno ya se encargará de, en cuanto pueda, esa pequeña moto que consiguió llevarla a un taller para que la modifiquen y puedan correr más. Algo que si está prohibido por qué se hace.

Después, antes de los dieciocho, comienzan con las clases para el carnet de coche. No hay que perder tiempo, en cuanto tengan dieciocho a examen.

Y a partir de ahí, el coche de mamá, me compras un coche, quiero coche, necesito un coche, dinero para gasolina, el seguro…

Después llegan los veinte, veinticinco, treinta, treinta y cinco y ese joven, que ya no lo es sigue viviendo con los padres porque estamos en crisis y no hay trabajo, no hay dinero, no pueden conseguir un piso. Pero son casi adultos desde que nacen.

¡Pero qué invento es éste! Que diría mi famosa paisana.

No. No estoy de acuerdo.

En las películas americanas queda muy bien: ese niño que conduce con pocos años y saca a su familia de un apuro llevando el coche.  Pero las películas son ficción y la realidad es, a veces, mucho más dura que la ficción.

Mi propia hija tenía compañeros que con dieciséis años, sin aún tener carnet y faltando mucho para poder tenerlo, sus padres ya les habían regalado un coche. Supongo que sería porque les querían más que los demás padres queremos a nuestros hijos o porque les venía bien poner el coche a nombre del hijo, aunque no sé ni si eso se puede hacer.

Quizás ahora, también,  haya que rebajar la mayoría  de edad. También la edad para beber alcohol, aunque como eso solo sirve para que los bares tengan un cartelito que lo diga y no puedan venderlo pero sí la tienda de la esquina, no tiene ninguna importancia. Y quién sabe cuántas otras cosas y otras edades.

Correr, correr, correr… en todo. Ya no hay infancia, ni adolescencia, ni juventud, ni adulto o viejo. Todo se confunde, todo se traspasa. Ya no hay un tiempo para cada cosa y que normalmente corra  su transcurso natural. Ahora todo es forzado y cuanto antes, mejor.

Por supuesto que estoy de acuerdo con la conducción acompañada, pero a los dieciocho. Que durante los seis primeros meses o un año después de tener el carnet, en vez de llevar un disco de 80, por cierto creo que tampoco hace falta ya, se fuera acompañado de un adulto.

Eso sí que es querer a un hijo. Aunque para muchos padres crean que lo es comprar el coche más potente del mercado, el que más velocidad alcance y dejarle solo para que se dé la bofetada en la primera curva que encuentre, acompañado  de dos o tres amigos.

Pues nada, adelantemos unos añitos más la muerte y acabemos con la crisis.

“Los jóvenes no piensan morirse pero se matan”. Una de mis frases.

(No todas las víctimas estamos de acuerdo con la conducción acompañada a los dieciséis)

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, muerta por la acción de un conductor borracho. Tenía solo 20 años y aunque ella no tuvo la culpa, sólo disfruté de su compañía veinte años.

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8 respuestas a Conducción acompañada. ¿Y la vida acompañada y acompasada?

  1. Javier Rodríguez dijo:

    Personalmente, creo que es una medida que busca esencialmente satisfacer al lobby de los fabricantes, al sembrar para nuevos clientes que lo serán cada vez antes…
    Porque si alguien lleva conduciendo desde los 16 o 17, ¿no es lógico que dis…ponga de su vehículo y por tanto auntonomía desde la mayoría de edad?
    No es menos cierto que la contradicción es mayúscula si pensamos que a oros colectivos, como el motociclista, se le harestringido el acceso a este vehículo por la vía del retraso de la edad al ciclomotor, y por el acceso progresivo que conlleva un encarecimiento añadido de los costes y pingües beneficios para autoescuelas y tasas de la administración…
    Pero si pensamos que la política que se defiende en pro de una mayor sostenibilidad, pensando en el impacto medioambiental de la sobrecarga de vehículos circulando en nuestras ciudades, debiera ser la utilización del transporte público, entonces ¿cómo se puede justificar esta medida?
    Yo creo que solo la justifican los intereses económicos. de unos y otros, incluidas las administraciones.
    Más allá, nos ocultan permanentemente los avances tecnológicos que pudieran aplicarse, especialmente a los vehículos y que pudieran salvar tantas vidas, en mi opinión tan solo por:
    1º.- El temor de los fabricantes al rechazo de los compradores ante nuevos sistemas de seguridad.
    2º.- El encarecimiento del vehículo que monta esta tecnología, y la consecuente pérdida de competitividad…
    Sin dudar que toda solución aporta también consecuencias que pueden ser negativas, lo cierto es que creo que la experiencia y adquisición de buenos hábitos en la conducción es esencial para formar a buenos futuros conductores. Pero los intereses económicos no deben primar a la seguridad de las personas, máxime cuando las soluciones a adoptar han de sr multidisciplinares, incluyendo siempre la educación en valores y las ayudas tecnológicas como http://www.circulaseguro.com/conductor-y-ocupantes/canguros-electronicos
    Saludos.

  2. Esther, madre de Juan dijo:

    Tienes toda la razón Flor. Ahora está todo confundido y se les da a los hijos de todo porque es más fácil eso que dedicarse a ellos y meter horas. Nosotras ya no podemos hacer nada por los nuestros!! Ah, y…. con mi hija sigo actuando como antes, a la antigua. No necesito ser tan moderna y soy feliz discutinedo con ella y comunicandome con ella….

  3. Laura dijo:

    Flor, tenía muchísimas ganas de leer tu opinión sobre esta medida y no me ha defraudado tu escrito.

    Los jóvenes de hoy día, entre los que me incluyo, aunque creo que es algo que se está cumpliendo aún más con las generaciones posteriores a la mía, crecemos demasiado rápido para una cosas y demasiado lento para otras. Estamos descompensados. Muy niños y muy adultos a un tiempo.

    El coche da ciertas libertades y abre posibilidades, pero también esclaviza de otras formas.

    Cada padre tiene su criterio sobre este tema y está muy bien, pero yo jamás pensaría que mis padres me querían menos que los padres de mis compañeros de colegio a sus hijos por no haberme animado a sacarme el carnet ni habérmelo pagado. Mi hermana está luchando por sacárselo con su dinero ganado con sus trabajos. No nos ha faltado ayuda de otros tipos, pero en cuando al carnet la política de mis padres era diferente a la de mucha gente de mi entorno y no se lo reprocho.

    Lo cierto es que creo que de haber intentado conducir, habría fracasado, puesto que padezco amaxofobia, “miedo a la conducción”.

    Besos.

  4. Hace unos días hemos podido leer la reducción de velocidad urbana a 30 km/h y lo considero una buena medida para evitar muertes en atropellos y golpes puesto que se reduce considerablemente el tanto % de los daños que se pudieran ocasionar. Un paso adelante….

    Por contra, no podemos dar un paso atrás adelantando la edad para la conducción aunque sea acompañada.

    Desgraciadamente todos hemos conocido siniestros en los que se ha intentado echar las culpas a un menor para así evitar condenas más duras. Accidentes en los que nos han querido hacer ver que por ser menor de edad se tiene menos responsabilidad.

    Tal y como está la sociedad actual en la que Educación y Concienciación brillan por su ausencia…No adelantemos riesgos de poner en sus manos armas con los que poder marcharse sin despedirse antes de tiempo o hacer que otros seamos los que nos marchemos.

    Cada cosa a su tiempo y previa demostración de responsabilidad y destreza al volante, algo que se olvida desde las autoescuelas en las que no te enseñan a conducir, tan solo te enseñan a “aprobar” el exámen de conducir.

    Saludos.

  5. Enric Solé dijo:

    Soy director/propietario de una autoescuela y acabo de leer el Comentario de Antonio Ángel (padre de Julia) con respecto a las autoescuelas.

    No creais que no comparto en parte el comentario de que “en las autoescuelas sólo enseñan a aprobar”. Es cierto que este sector tiene demasiados tics que vienen de antigüo, pero no es menos cierto que la sociedad nos cuelga demasiados tópicos en ese sentido. Mi propio pabre, fundador de la empresa, era de los que tenía la palavra “examen” siempre en la boca…, pero no todos los profesionales somos iguales. Con esto quiero decir que no comparto muchas “formas” que veo en muchos profesores que he tenido hasta en mi propia empresa; quede clara mi posición. Pero a los padres como Antonio Ángel y a todos en general les sugiero que reflecionen sobre el siguiente tema:

    Cuando matriculamos a nuestra/o hija/o en una autoescuela…. ¿qué buscamos…?, ¿nos preocupamos de la calidad de la formación?, ¿o tendemos a pensar…?: “como todas son iguales…”. Seamos sinceros con nosotros mismos y reconzcamos que a lo que vamos es a “la más barata” y si hubiera una “de los chinos” los matricularíamos ahí…!!! Indiscutiblemente priorizamos el precio sobre la formación, es decir, sobre la seguridad y la concienciación…
    Estoy cansado de ver a jóvenes presionados por sus progenitores con aquello de…: “a ver cuando apruebas ya…!!! Es desde las propias familias que se impulsa y se aplaude esa política de “aprobadismo” en ciertas autoescuelas que yo tanto desapruebo. Y resulta que al final el profe “bueno” es aquel que funciona a base de “truquillos” de la vieja escuela.
    Reconozcamos y reflexionemos, como padres y algunas madres, que lo que nos interesa al fin es que nuestro hijo “apruebe”. ¿Qué esperamos pues de las autoescuelas…?

    Y la siguiente reflexión es sobre si nosotros como padres y madres seremos mejores formadores que la mayoría de profesionales, ¿estamos seguros de tomar esa responsabilidad…?, ¿tenemos los conocimientos suficientes…? y no me refiero a aquellos necesarios “para aprobar”. Y como están las cosas… ¿tendremos el tiempo y la dedicación para formar a nuestros hijos/as? y en conciencia…¿cómo los formaremos?, ¿nos dedicaremos a dar cuatro vueltas por un polígono y “venga nene al examen a ver si hay suerte”…??? (la “suerte” gran concepto…))))

    Si la medida llega a aprobarse me gustará ver a más de un padre o madre circulando por pleno centro de una gran ciudad como Barcelona o Madrid sin doble mando…)))) ¿o es que no haremos eso…?; en las autoescuelas sí que lo hacemos. ¿Nos la jugaremos desde la posición de copiloto a corregir o a actuar en una situación de emergencia sin doble mando…?

    Os puedo asegurar que con 20 prácticas en una autoescuela da relativamente para poco… y además sé lo que ocurrirá…: que lo que le haya enseñado el profesor será rapidamente sustituido por los conceptos del padre o madre de turno. El concepto “formación” es inviable en 20 horas y lo que es peor: el concepto “experiencia” es inviable circulando acompañado porque las circunstancias del tráfico van a ser, con toda seguridad, de bajo nivel.
    Experiencia…: Me pregunto cuantos de nosotros nos subiríamos a un avión sabiendo que el piloto tiene 20 horas de vuelo con el instructor y otras 500 con un amiguete… O en que manos de cirujano nos pondríamos sabiendo que su experiencia es la misma que en el caso anterior… Ya sé la respuesta…:” Hombre, no es lo mismo…, conducir sabemos todos…” Y por eso tenemos la accidentabilidad que tenemos…, porque si interiorizamos todos sabemos que las palabras del “viejo profesor” han sido sustituidas por aquello de… “cuando tenga carnet haré lo que me de la gana”. Espero que “esos” no sean los formadores del futuro…

    Obvio hablar del tema “brocas padre-hijo/a” (o madre) porque esa es la tónica…

    Én definitiva confío en el conocimiento y la responsabilidad de padres y madres como Antonio Ángel (padre de Julia) para que cuando esa medida sea efectiva (si llega a serlo) puedan y sepan poner en la balanza los pros y los contras, la seguridad propia y ajena y sobretodo la formación del nuevo conductor.

    Era sólo para poner el punto sobre la “i” sobre esta posible futura medida.

    Enric Solé Profesor de Formación Vial y Director de Autoescuela.

  6. Flor Zapata dijo:

    Cuando hablo a los jóvenes siempre les digo que les digan a sus padres que igual que no escatiman en su educación tampoco lo hagan a la hora de dar clases para el carnet. Y si no es así, que no se lo saquen. También pienso lo mismo a la hora de comprarles un coche, lo hice en mis post “un coche baratito”, pero eso no quiere decir que les tengan que comprar el coche más potente y más caro del mercado.
    Pero ambas cosas: el coche y un buen aprendizaje, puede salvarles la vida.
    Por desgracia, con relación al coche, ya no puedo hacer nada. Quizás si el coche de mi hija hubiera sido más moderno podría… pero el problema no fue el coche, el problema fue el indeseable que bebió.

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