¡Cómo hemos cambiado!

Hoy leía la noticia de la modernización de la DGT con el inicio del cobro de las infracciones de tráfico a través de Internet. Yo, que siempre defiendo que las sanciones son necesarias para que algunos indeseables modifiquen sus costumbres suicidas, reconozco que éste será un tema nuevamente criticado porque se trata de recaudar. Tal como “Hacienda somos todos”, su modernización se consiguió hace mucho. Era la única forma de recaudar. No fue así con la justicia. Ahí no había nada que recaudar y sí mucho que dar.

 

Pero me voy del tema. Efectivamente, siempre es bueno modernizarse y la DGT también lo necesitaba. Pero esa noticia de hoy, se da de narices con una carta de mi sección preferida “cartas al director”, publicada hace unos días, en la que Nuria Pérez se quejaba de no haber recibido su carnet de conducir  porque la DGT no lo envía certificado y se pierde, pero si lo hace con las multas.

 

Cosas así hacen que muchos piensen en la labor recaudadora de la DGT.

 

Pero no sólo nos modernizamos o mejor dicho, actualizamos, en la DGT. Hoy también leía la noticia de la sentencia impuesta a un conductor que hace unos días se “pescó” conduciendo a 203 kilómetros y sin carnet, porque ya se le había retirado por anteriores infracciones. En un juicio rápido se le ha impuesto la condena de 3 años de prisión, 18 meses de retirad de carnet y una multa de 3000 Euros.

 

No quiero aquí polemizar sobre la justicia y la justa medida. Me parece bien que, por fin, los jueces comiencen a actualizar, modernizar, también sus sentencias. Hasta ahora, en demasiados casos completamente ridículas, porno hablar de cantidad de infractores que se han ido con una sanción administrativa  en situaciones que han producido muertes. Recordemos el caso de Enaitz Iriondo, Amaia Goxenza, Regis Olivier, y otro muchos.

 

La sentencia al culpable de la muerte de nuestra hija  (2 años y 9 meses) fue una delas mejores o la del culpable de la muerte de 5 personas en Mérida (4 años), se denominó como una sentencia ejemplar, aunque el implicado ha cumplido tan solo 4 meses de cárcel real.

 

Ante todo esto no me queda otra cosa que decir que, en cuatro años, ¡ cómo hemos cambiado! Pero, aún así, ¡cuánto nos queda por cambiar!

 

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

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1 respuesta a ¡Cómo hemos cambiado!

  1. romanero dijo:

    Es patético lo que ocurre con esos asesinos al volante, solo el juez que consiga aceptar que el que mata con un coche es tan culpable como el que lo hace con arma en mano. Pero claro, diferenciemos entre accidente y conductor con potencialidad para accidente.
    Deberían de dejarles a los familiares a esos asesinos de 203 km/h
    Está claro que la Guardia civil no tiene culpa de los locos al volante , pero cuando vas a 61 cuando has de ir a 50, eso si es afán recaudatorio.

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