Un quitamiedos, una vida y 6000 euros

Hoy se hace publica la noticia de que, la Audiencia Nacional obliga al Estado ha pagar  6000 € por la vida de un joven motero que quedó en un quitamiedos.

 

Aparentemente, ésta sería una batalla ganada por los moteros en su lucha por los quitamiedos o guardarrailes, pero parándome a reflexionar, me pregunto ¿qué clase de indemnización es ésta?

 

¿Una vida vale 6000 Euros?

 

A pesar de ello, ésta es una buena noticia porque lo más importante de ella, al menos así lo veo yo, desde la posición de las víctimas, es que la propia sentencia  dice: los postes que sujetan la valla que delimita la calzada se han mostrado en la práctica como un peligro cierto para los motociclistas». Y, además, anula la resolución del Ministerio de Fomento que rechazaba indemnizar a los padres del fallecido.

 

Esta sentencia con su indemnización no va a compensar a los padres del joven que se quedó en el punto kilométrico de 308 de la N- IV en 2005, pero servirá, supongo, para otros casos y para que unos padres puedan verter su rabia por la pérdida, contra un culpable. Algo que aliviará su dolor.

 

El dinero… el dinero, normalmente nos quema, pero estoy segura que en muchos casos serviría también para paliar la situación en las que se quedan algunos hogares, cuando se pierde uno de estos motoristas. Me viene aquí el recuerdo de NIK, uno de esos moteros que luchó por los quitamiedos y no podrá disfrutar de su bebe.

 

 Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, que murió por el alcohol que otro tomó

Esta entrada fue publicada en Afectados, Muerte, Reflexiones, Seguridad Vial. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *