Contestación al escrito de jo.lopez en el foro de elpais.com

El pasado día 14, publicaron en la sección de cartas al director de El País, en su versión digital elpais.com, Foros, una de mis cartas que se titulaba como el post que escribí aquí hace unos días.

 

El alcohol, el botellón y la ley que no se parió

Hace más de dos años, el proyecto de ley para regular el consumo de alcohol entre los jóvenes fue abandonado por presiones económicas y electoralistas.

La propia ministra de Sanidad, en aquel momento Elena Salgado, decía en la entrevista realizada por su diario el 22 de febrero de 2007: “espero que este tema se convierta en los próximos meses en una inquietud social”.

Por fin este tema se ha convertido en una inquietud social, sobre todos después de los hechos producidos en las fiestas de Pozuelo.

¿Y ahora qué? ¿Vamos a hacer algo al respecto o seguimos pensando que cada uno puede beber lo que quiera y nadie le tiene que decir nada?

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, víctima de un siniestro de tráfico por el alcohol que otro tomó. Alcobendas

 

.Esta carta, por ahora,  ha tenido 253 visitas y un comentario.

 

El día 20 de este mismo mes, alguien que escribe con el nick «jo.lopez», hizo un comentario a mi carta, que es el que recojo a continuación:

 

 

Estimada Sra.
Para que un tema como éste se convierta en «inquietud social» debe empezar a concienciarse a los niños en las guarderías, para que dentro de 10 o 15 años los jóvenes lo vean mal y no beban alcohol.
Eso ha ocurrido con el tabaco.
Cuando yo tenía 16 años, mas o menos por el año 78, fumábamos en clase.
Hoy 30 años después no entro en un bar dónde se permita fumar.
He trabajado durante quince años en una empresa que comenzó a aplicar las restricciones al tabaco cuando empezaron a plantearse en Estados Unidos. Aquí se veía como algo excéntrico.
Para evitar que las personas conduzcan con una tasa de alcohol superior a la permitida hay que sancionar ejemplarmente, como se hace en otros lugares de Europa, dónde además, no está prohibido el consumo de alcohol.
Eso significa que, usted señor o señora respetable, y de mediana edad, padre o madre de familia, es detenido en un control rutinario dónde verifican la documentación y el estado del coche, con mas alcohol en sangre que el nivel permitido y se pasa dos fines de semana en prisión.
Nada de quitar puntos o multas, que quizá usted puede pagar y entender como una especie de impuesto revolucionario por parte de las autoridades. ¡Dos fines de semana en prisión!.
Y sí, por su experiencia entiendo que usted querría ese tipo de sanción para aquel que le arrebató a su hija.
Pero ahora véase entre rejas después de una boda, de una cena de Nochebuena, de un aniversario o de una celebración cualquiera.

 

Como mi carta fue puesta directamente en el foro por personal de El País y mi impericia informática me impide contestar en esa misma sección, quiero hacerlo desde aquí, aún a riesgo de que sea un «Correo sin entregar» más, y nunca le llegue a jo.lopez, aunque hubiera sido  más fácil si hubiera puesto el nombre completo.

 

Esta es mi contestación para jo.lopez:

 

Me ha llamado especialmente su comentario. Parecía que era uno de los míos. Me refiero una persona que está por la lucha por la educación, las buenas formas y evitar muertes en carretera. Pero el final de su comentario me ha dejado perpleja:

 

«Pero ahora véase entre rejas después de una boda, de una cena de Nochebuena, de un aniversario o de una celebración cualquiera»

 

¿Cree que me importaría? ¿Cree que no lo pienso? ¿Cree que no tomo precauciones para que no sea así? ¿Se da cuenta que está hablando con una persona que ha perdido a  su hija por este motivo?

 

No soy una persona santa y pura, soy un simple mortal a la que me pueden coger realizando alguna pequeña infracción como a cualquiera, más por despiste que por otra cosa, pero no creo que me pudieran detener con una tasa de alcohol por encima de los límites. Y si así fuera, prefiero que me lleven a la cárcel que poder provocar un incidente en el que muriera o saliera herido Ud. o cualquier otro.

 

Y no me canso de hacer estas advertencias a los que conozco o tengo más cercanos, pero de ellos, como comprenderá, no puedo responder.

 

Creo que queda contestada su última reflexión. Pero, ¿y Ud. estaría dispuesto a ir a la cárcel?

Entiendo que una noche en el calabozo no mata a nadie y sí da mucho que pensar, pero, mientras que no haya una ley que diga esto, otra que impida fumar, otra que no deje hacer botellón, etc, etc, todas prohibitivas porque no somos los suficientemente maduros o educados para saber lo que hay que hacer en cada momento, me conformo con los controles, las multas, las retiradas de puntos, carnet y lo que sea.

 

¡Por supuesto que todo me parece poco! Y, personalmente,  nada ya me sirve para restaurar mi pérdida.

 

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, víctima de un siniestro de tráfico por el alcohol que otro tomó. Alcobendas

coche4

(Estado del coche de Helena después del impacto)

Esta entrada fue publicada en Alcohol, Cartas al director, Correo sin entregar, Educación, Reflexiones, Seguridad Vial. Guarda el enlace permanente.

1 respuesta a Contestación al escrito de jo.lopez en el foro de elpais.com

  1. elena dijo:

    El tabaco te mata a ti, el alcohol puede hacer que mates a los demas por una copa de mas.

    Yo no bebo, y si bebo algo por mínimo que sea no conduzco. No dejo que mis amigos se jueguen la vida en la carretera y si tengo que estar sin beber una noche estoy, pero el problema no es que uno beba o no sino el que viene despues de una gran noche de juerga y borrachera a las manos de un volante.

    Para mi es un asesino, con todas las letras.
    Primero porque pone en juego su vida, segundo porque pone en juego la vida de los demas y tercero porque lo hace premeditadamente a sabiendas que si bebes no conduzcas.

    Cada persona tiene una forma de verlo todo y es cierto que cuando te pasa en primera persona lo ves todo magnificado pero en esta cuestión tendríamos que magnificarlo todos.

    El alcohol si se bebe que sea en la tasca de enfrente a casa para no coger el coche o que sea mejor dicho, tomado por alguien que se toma en serio la vida propia y la de los demas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *