¡Stop! Más que una señal

Post escrito el 31.08.2006 por FZ madredHelena.

Cuando pierdes un hijo pasas por distintas fases y ninguna buena.

Primero no te lo crees, después dices una y mil veces “¡no, no, mi hijo no!”, intentas hacerte fuerte, te preocupas de cosas que no vienen al caso, todavía no eres consciente de lo que te ha pasado.
Más tarde, comienza un dolor en el corazón que parece como si te lo estuvieran estrujando, ese dolor sube por la garganta y se posiciona en el lado izquierdo como si una arteria se fuera a reventar. El pecho parece que está ocupado por algo o alguien y no puedes respirar bien.
Comienzas a buscar todas las fotos de tu ser querido y las vas esparciendo por toda la casa, es como si con ello no quisieras que se fuera, que se escapara. Acaricias sus ropas, te pones su perfume, te acuestas en su cama, pasas una mil veces tus manos por tu vientre intentando encontrar no sé que cosa.

El silencio se va apoderando de la casa y por ejemplo, en nuestro caso que no hay más hijos, ninguno de los dos quiere decir una palabra. Un silencio que se clava como un cuchillo, un silencio con un estruendo tan grande que produce que todo tu cuerpo tiemble.
Si antes eras una persona que no podías hablar o pensar en la muerte, de repente estás pensando en ella, ya no te produce miedo, la llamas. Tu cabeza no piensa, no razona, tiene un exceso de revoluciones. El disco duro se está formateando pero al revés, las imágenes no se borran, las imágenes te vienen a la memoria, también los proyectos las ilusiones que tenía tu pedazo de entrañas.
Y cuando parece que el disco se va a hacer pedazos y un atisbo de razón te viene a la mente, te preguntas ¿Me estoy volviendo loca?  Y, como no te has muerto, aunque hayas llamado a la muerte mil veces, sin darte cuentas, buscas una salida, una respuesta.
Mi salida fue escribir.
Mi primer refugio, buscar otras mujeres que hubieran pasado por lo que yo estaba pasando. Necesitaba saber ¿Cómo se podía sobrevivir a tal locura?.
La primera mujer a la que escribí fue a Paquita Sauquillo (lo cuento en mi comentario en “Un coche baratito”) Después no fue una mujer, fueron muchas. Las mujeres de STOP ACCIDENTES.

 
Esta asociación fue otro refugio. También fue muy duro ver que yo no era la única, que antes que yo había habido otras madres, que llevaban muchos años luchando por una sociedad más justa, por aplicar las leyes de forma severa a los culpables, por concienciar a la sociedad que los accidentes era algo que nos afectaba a todos y en gran mayoría eran evitables, por luchar para evitar la violencia de las carreteras y desgraciadamente, todavía se había conseguido muy poco.

Recuerdo mi primer contacto físico con ellas, en el Parque del Retiro, el día 20 de Noviembre de 2005; declarado día mundial en recuerdo de la victima de accidentes de tráfico.

Allí nos reunimos personas afectadas de la asociación, mis amigos y yo. Eramos pocos. En el caso de Madrid creo que la noticia sólo salió en un medio de comunicación.

Ese día, poco antes de nuestra manifestación, las ovejitas habían pasado por allí, por la cañada real, es decir la calle Alcalá. En los medios de comunicación, ellas tuvieron más notoriedad que nosotros.
Pero las mujeres de esta asociación, poco a poco, sin apenas hacer ruido, han estado ahí, contactando con Ministerios, políticos, parlamento, D.G.T, asociaciones en defensa del conductor, medios de comunicación, etc.; pidiendo, exigiendo, apoyando y en definitiva, luchando por todos.
Tienen mi admiración y respeto. Desde este blog, yo también quiero ser una ayuda para concienciar a la sociedad. Desde mi individualidad nunca podré hacer la labor que ellas llevan y han llevado a cabo, pero saben que tienen mi ayuda.
Por eso, que no me vengan hablando de velocidad, que no me hablen de que el carnet por puntos no vale para nada, que las campañas de tráfico tampoco, que los radares son sólo para sacar dinero.

Hay todavía mucho por hacer y exigir a nuestros gobernantes, a nuestros jueces, a los ministerios afectados, a la DGT, pero todo lo que sea en pro de reducir los accidentes, para mí es bien recibido.

Los muertos siguen siendo muchísimos, cómo ellas dicen, “suman, no restan”. Quién sabe, si tú, ¡sí, sí, tú! que estás protestando por el carnet por puntos, habrás sido uno de los que te has salvado este año. Pero eso nunca podremos saberlo.
Gracias, mujeres y hombres de Stop Accidentes.

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, muerta por la acción de un conductor con alcohol

Acerca de Flor Zapata Ruiz

Ahora soy una madre sin hijos. Mi única hija murió por un conductor con alcohol en abril de 2005. Desde entonces escribo para concienciar, especialmente a los jóvenes, sobre los peligros de una conducción no responsable.
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