La morgue de Colmenar

(Post escrito el 18 de marzo de 2008 por FZ madredHelena)

 Con sólo 17 años, Hugo F. C. pasó en la madrugada de ayer a engrosar la estadística de víctimas en accidente de tráfico. Así comenzaba la noticia de la muerte de un joven de 17 años tras una colisión  frontal.

Habría sido una noticia más de muertes en carretera de las que cada día leo con pesar e imprimo para mi recuento anual de victimas. Pero ésta no iba a ser simplemente una más.

En el cuerpo de la noticia encontraba muchas más cosas que me harían recordar un 17 de Abril de 2005, tres años atrás, menos un mes.

Hugo había fallecido en Manzanares de El Real y era llevado al tanatorio de Colmenar. Allí estaba a la espera de la autopsia, aunque de sobra se supiera que el motivo de la muerte fue el impacto recibido por otro coche, también conducido por un joven.

Más adelante decía la noticia, que aún no se habían presentado los familiares a la morgue.

Entonces recordé cómo recibimos la noticia de la muerte de nuestra hija. Un mensaje en el buzón de voz del teléfono de casa: “Si son los familiares de Helena Castillo Zapata, ponganse en contacto con la guardia civil de tráfico en el siguiente número”.

El mensaje no presagiaba nada bueno. Desde ese día prácticamente no puedo utilizar el servicio de buzón del teléfono.

Yo, no fui capaz de marcar ese teléfono, tuvo que ser mi marido quien lo hizo.

Y la contestación al otro lado del teléfono fue aún peor.

La persona que descolgó el teléfono no se anduvo con paños calientes y contesto “¿Es que Ud. No sabe que su hija lleva 3 horas muerta?” Suponemos no estaba preparada para dar semejante noticia. Suponemos que pasaba por allí y descolgó el teléfono.

Fuimos hasta la comisaría de la guardia Civil en Colmenar. Unos vecinos que se apiadaron de nuestra desesperación y que acababan de regresar de una fiesta feliz, una boda, de repente se vieron implicados en una muerte.

“No, no, no puede ser, mi hija no, mi hija no”. Esta frase salía de mis labios una y otra vez. Cada vez la gritaba con más fuerza, haciéndome daño en mi garganta. Como si con ese grito quisiera conseguir que esa noticia no se hiciese real.

La guardia civil nos llevó hasta el tanatorio de Colmenar. Era domingo, estaba cerrado. Lo abrieron para recogernos por humanidad, porque a nuestra hija no la podíamos ver.

Estaba en la sala para hacer la autopsia, como Hugo. No la podíamos ver hasta después de la autopsia y eso sería al día siguiente. Igual les habría pasado a los padres de Hugo.

La morgue”, la morgue de Colmenar.

Pero las coincidencias no terminaban ahí. Hugo, decía la noticia, era hijo único, como nuestra hija.

En el accidente también estaba presente el alcohol, aunque no en las cantidades que en el que produjo la muerte de Helena.

Una vez más los jóvenes implicados en las muertes en carreteras. Muy jóvenes, tanto el conductor implicado como la víctima.

Nuevamente unos padres rotos para toda su vida. Nuevamente un joven que no había comenzado a vivir y sin culpa ninguna. Nuevamente otro joven culpable y con el añadido de alcohol.

¡Pero no os dais cuenta? Sois jóvenes, novatos, con poca práctica y no podéis tomar más alcohol de 0, 15 que es prácticamente nada.

¿Creéis que merece la pena perder la vida, quitar la vida a uno de vuestros semejantes y complicaron vuestra vida y la de vuestros progenitores?

Queridos padres de Hugo, vuestro dolor es también mío, porque antes, ya fui yo.

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, muerta por un conductor borracho.

www.quieroconducirquierovivir.com

Acerca de Flor Zapata Ruiz

Ahora soy una madre sin hijos. Mi única hija murió por un conductor con alcohol en abril de 2005. Desde entonces escribo para concienciar, especialmente a los jóvenes, sobre los peligros de una conducción no responsable.
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