
Hace veintiún años, un conductor borracho te quitó la vida.
A papá, según palabras literales de una cardióloga, se le partió el corazón.
A mí me volvió loca… de dolor. Y puede que pierda hasta la cabeza.
Pero tú fuiste la que más perdiste.

Y aquí seguimos,
amarrados a un botiquín,
lleno de tiritas que,
ya no pegan,
de medicación caducada.
Esperando un aleteo,
un leve roce,
suave,
como besan las mariposas.
Besos de mariposa. Flor Zapata Ruiz, madredHelena.
Te queremos.
Flor Zapata Ruiz, madredHelena.
P.D. Por si lo ve algún conductor borracho, o con otras drogas. No sólo quitan una vida, quitan muchas más.


