Los culpables de las muertes en la carretera

Coincidiendo con el fin de semana más trágico del año en siniestros de tráfico (26 muertos y 30 heridos), se ha comunicado la cifra de muertos producida en lo que va de año, 991 personas. Una cifra escalofriante si se refiriera a un solo evento pero como ha sido a lo largo de menos de siete meses y medio, no tiene gran importancia, es una gota en la inmensidad del océano, y aún así, podemos decir orgullosos que representa un descenso, con relación al año anterior, del 15 %. Cada vez que escucho esto del descenso es como si me clavaran un cuchillo.

Parecía que había llegado el momento de cantar victoria: España ha conseguido la reducción de la accidentalidad en tráfico. Los jóvenes ya no beben cuando conducen. Todos nos abrochamos el cinturón (menos Rajoy). La velocidad ha disminuido con los radares. El número de lesionados medulares han bajado. ¡Qué felicidad! Ya puedo dejar de escribir en este blog que surgió con ánimo de concienciar y prevenir.

Y de repente, el pasado fin de semana se convierte en el más trágico. ¿Y a qué se debe? Ah, eso será puntual. Tendrán la culpa los agentes de la guardia civil por esa huelga de bolígrafos caídos. Será un pequeño repunte debido al inicio de las vacaciones. No es para tanto, sólo han sido 5 muertos más que el año pasado.

¡Una mierda!

Cada vez que veo una infracción de tráfico que pone en peligro a los demás, cada vez que observo o padezco  a uno de esos delincuentes viales ejerciendo un acoso vial, me digo: lástima que no haya por aquí un agente.

Pero la DGT, que afirma que las sanciones son necesarias, también exculpa que el aumento de la siniestralidad tenga que ver con la disminución de las sanciones. Y los guardias civiles de tráfico, que como cualquier humano tienen sus reivindicaciones, dice que no es cierto que estén en huelga. Y como en España no se estudian, verdaderamente, los accidentes, salvo lo que los propios afectados tienens que hacer para poder encontrar las causas, si es que quieren encontrar justicia o terminar con un punto negro, pues nos quedamos sin saber a qué se debe este repunte.

¡Pues claro que todo influye!

Primero nos acojonamos con el carnet por puntos, y pasado un tiempo se nos ha olvidado, o no, sólo que ya sabemos que podemos recuperarlos. Y, en cuanto a las multas por los radares, ya tenemos los radares ubicados, controlados, “tontoneados”, y sólo hay que estar atentos, soltar el acelerador y recuperarlo más adelante, una vez que lo hemos pasado.

Y si a esto unimos la suerte de no encontrar en nuestro camino quien levante el bolígrafo, pues adelante.

Pero el tema es mucho más complicado. El resultado no es sólo dinero. Tanto si existe esa huelga o no, si las sanciones influyen o no, estamos hablando de vidas.

¡Dios mío! Si supieran muchos el verano que estoy pasando. Lo que es desmontar la habitación de un hijo, aun habiendo pasado 5 años de su muerte (mejor dicho, desde que la mataron). Si supieran lo que supone, cada día, pensar que no tendrás sus abrazos, sus besos y lo que es aún peor, que ella no vivirá nada de lo que los demás han vivido. ¿Cómo transmitir el dolor inmenso de cada uno de los familiares de esas casi mil víctimas  que llevamos? Cómo hacer entender, a los conductores, que llegar una hora más tarde no supone nada, que una copa puede ser la última en tu vida, que un coche debe ser un objeto de placer para llevarnos a los lugares deseados pero se convierte en un arma mortal en un segundo.

Y a los señores gobernantes, políticos, administradores, jueces y especialmente, DGT, olvídense de estadísticas. Nunca será uno menos, siempre es uno más. Aúnan sus esfuerzos en enseñar, educar, arreglar, cambiar, mejorar, sancionar, juzgar, cuando es necesario con la máxima dureza, concienciar y recordar, una y mil veces más, que toda la precaución es poca. Que los puntos, los coches, el dinero, son recuperables.

La vida no. La vida es lo único que se pierde.

¡Ah! Y a la guardia civil de tráfico, tan necesaria en la carretera, si tienen reivindicaciones que hacer, háganlas. Y los gobernantes, si son necesarios más agentes, póngalos (el programa de El PSOE garantizó que en 2010 habría 11.500 agentes. Hasta ahora sólo hay 10.000).  Porque los delincuentes viales existen. Y son muchos.

Por favor, no sean, también, los culpables de las muertes en carretera.

Perdón por las palabras malsonantes. Mi corazón está, especialmente, con esos dos niños de meses y apena dos años.

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, que murió por un….que conducía con alcohol.

coche

(Estado en el que quedó el coche de Helena)

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3 respuestas a Los culpables de las muertes en la carretera

  1. Esther, madre de Juan dijo:

    Si Flor, a pesar de lo que dicen, sigue habiendo demasiados accidentes y demasiadas victimas mortales (esos niños que estaban empezando a vivir…) Efectivamente sigue habiendo gente muy imprudente en las carreteras y tambien mucha imprudencia y dejadez por parte de la administración, y… por tan poco dinero… Si las carreteras estuvieran bien señalizadas y bien conservadas, a los conductores normales que cumplimos con todas las normas de seguridad vial, nos iria mucho mejor. Quizás, pronto, los responsables tomen conciencia de la gravedad de la «inseguridad» vial y hagan algo positivo. Todos tenemos derecho a vivir.

    Gracias Flor y un besazo.

  2. Pingback: La autoridad, por los suelos « Carris's Weblog

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