Una carretera que no es de nadie

Hace dos días estuve en el lugar donde perdió la vida un senegalés, vendedor de bolsos, que vino, después de Italia, hasta España, para mejorar su situación y terminó en el embalse de la Serena, por un GPS y una carretera que lleva sólo hasta el agua.

(El mar de La Serena)

Como ya comenté en mi anterior post, conozco este lugar desde antes de existir el pantano, o mejor dicho, antes de que las aguas invadieran toda la zona y, aún, se podía pasar por esta carretera que posteriormente quedó sumergida siendo necesario dar una vuelta enorme, para ir desde Chillón a Capilla.

Justo en el polo opuesto a donde ocurrió el siniestro, por donde aparece nuevamente la carretera sumergida, un cartel indica carretera cortada, acceso a fincas, y unos alambres, la mayoría de las veces en el suelo, son el único impedimento que señalan que aquel camino no tiene un buen final.

(La carretera en el lado  opuesto. Al fondo, Capilla)

En el otro lado, en Capilla, un cruce confuso, una carretera en pendiente, una noche cerrada… y derechos al agua.

Ahora, la junta extremeña y la confederación hidrográfica dicen que la carretera no es suya. Y el muerto tampoco. Si el muerto fuera familiar de alguno de los responsables, tal vez asumieran la responsabilidad. Pero hoy en día nadie se responsabiliza de nada: “pío, pío que yo no he sido”.

¿Cómo se puede tener una cosa así?

Quizás  la muerte de Mohamadou Dassi Gueye sirva para que otras no ocurran en el mismo lugar pero, de momento, todo sigue igual.

No muy lejos de allí, el pueblo de Zarza Capilla, famoso por ser el pueblo de los Estopa, mejor dicho, de sus padres. Y ahora, Capilla, famoso por un GPS asesino. Pobre GPS, sin culpa.

 

(foto de Bernardo Pérez. El País)

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

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2 respuestas a Una carretera que no es de nadie

  1. Querida Flor, no es este el único caso existente.

    Cerca de casa se encuentra una carretera sumergida desde 1982 bajo las aguas del Pantano La Pedrera y sin embargo ese trazado aparece abierto en los GPS y nadie parece hacer nada al respecto.

    Se trata del antiguo trazado de la CV-951 entre San Miguel de Salinas y Torremendo en nuestra comarca de la Vega Baja del río Segura.

    Si deseas información al respecto sólo tienes que pedírmelo.

    Hace un tiempo también hablabas de un cruce peligrosísimo en la padanía oriholana de La Aparecida y puesto que también la tengo cercana haré algunas fotos de ese cruce y te las enviaré.

    Tengo pendiente lo de Julia y en breve comunicaré contigo.
    Saludos.

  2. Willames Pereira dijo:

    Flor Zapata en Brasil casos como este son frecuentes, un ejemplo es el más grande desastre ambiental del País, el caso de la minería Samargo en la ciudad de Mariana (MG) en donde se rompieron dos presas, que llenaran la región de lodo, rechazos sólidos y agua. Estos desechos son el resultado de la minería en la región, matando una gran cuantidad de animales y acabando hasta con ciudades enteras. Hasta hoy nadie fue responsabilizado y el país llora la polución causada por esta catástrofe.

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