Don’t Drive Drunk. Yo controlo. Un cuento de Navidad

 Don’t Drive Drunk. Yo controlo.Un cuento de Navidad

 

-¡Venga, Manuel, otra!

-No, no.

-¿Cómo que no?

-Creo que ésta va a ser la última.

-Ja, ja, que rajado.

-No insistas duplicándote.

-¿Duplicándome?

-Sí. Me lo estás pidiendo tú y otro que está a tu lado igual que tú, jaja.

-¿Pero qué dices? No serás que estás un poco borracho.

-No, no, estoy perfesssto. Por eso ya no voy a tomar ninguna más. Esta es mi última copa.

Como era la víspera de Nochebuena  tenían solo media jornada ocupada y, como cada año, se iban de copas para celebrarlo. Pero en los últimos años las campañas de control de alcoholemia y los anuncios sobre no beber si se va a conducir, hacían cada vez más difícil esa celebración.

Manuel decidió que era hora de terminar con las copas. Nunca le había pasado nada y decía que “controlaba”, pero esos malditos controles de alcoholemia le podían hacer perder unos puntos de su carnet y parte de la paga extra de Navidad.

Dejo al resto de la cuadrilla y caminó hacia su coche. Pulsó el mando pero no se oyó el característico “clic, clic” ni se produjo el guiño de los intermitentes.

-Joder -dijo. Me temo que he bebido más de lo que debía.

Pensó que se había equivocado de lugar en el que había dejado el coche. Recorrió con la mirada al resto de coches aparcados por si hubiera sido un poco más arriba o más abajo.

– Juraría que fue aquí. -Volvió a pulsar el mando. Nada. Caminó hasta la parte trasera del coche y comprobó la matrícula.

 –Sí, es mi coche, sabía yo que lo había dejado aquí. -Volvió a pulsar pero el resultado fue el mismo.

-Se ha estropeado, ¡que oportuno! -Se dirigió a la puerta y pasando de mando, introdujo la llave.

 -¿Qué? No puede ser, ¿ésta tampoco? Vaya día.

Decidió llamar a su padre para que viniera a recogerle.

-Papá, no me funciona el mando del coche ni la llave, ¿Puedes venir a buscarme?

-¿Qué? No te funcionará el mando pero la llave…

-No, Papá, no funcionan.

-¿Y no será que no eres capaz de meter la llave? ¿Cuántas copas has tomado?

-Que no papá, que no. No soy yo, es la llave.

-Pues sabes, machote, te coges el tren y mañanas vas a recogerlo.

-¿Pero qué dices, papa? Mañana tengo partido, tengo que madrugar.

-Pues lo siento, chico. Yo no salgo ahora de casa, y tú haber pensado antes que hoy te ibas de copas.

-Joder, papá. -El pi, pi del teléfono le confirmó que su padre ya no estaba ni disponible  ni dispuesto a ir a recogerle. No le quedaba otra que tomar el tren.

Durmió toda la noche y se despertó con una resaca importante, -creo que sí me pasé con las copas, que dolor de cabeza. Estoy como para jugar un partido.

Llamó a su amigo.

– Hola Pedro, que no me esperéis, que no voy a jugar.

-¿Qué pasa, la resaca?

-No, no es solo eso, aunque sí tengo una buena, es que tengo que volver a donde estuvimos ayer porque me tuve que dejar allí el coche.

-¿Te dejó tirado?

-No, no me funciono el mando y la llave tampoco.

-Ja,ja, pero si a mí me veías doble ¿tú estás seguro que era tu coche?

-No te jode, pues claro. Había bebido pero sabía lo que me hacía.

-Ya, ya. Eso te pasa por no haberte dejado el coche en tu casa. Anda, panoli, ya le cuento yo al resto. Feliz noche.

– Feliz noche.

Subió al tren precipitadamente, éste estaba a punto de partir y se metió en el primer vagón que alcanzó. Una vez dentro, recorrió varios coches hasta llegar a uno de los más delanteros. Se sentó al lado de una joven y cuando lo hizo notó algo en el asiento a la vez que la joven le decía “perdona… mi gorro”.

¡Ah!, disculpa, no me he dado cuenta, lo siento.

-No pasa nada.

Un gorro de terciopelo marrón, brillante, casi como un sombrero de copa y que había vuelto a su estado como si nada hubiese pasado, después de aplastarlo, se encontraba ya en las manos de la joven.

– Es normal, a estas horas se va un poco dormido y más después de una juerga, comento la dueña del gorro.

-No, no he estado de juerga, bueno, sí pero fue ayer por la tarde.

-¡Ah! Pues tienes cara de resacoso.

-Un poco. Pero es más bien cara de fastidio. Ayer no conseguí abrir mi coche y ahora tengo que ir a recogerlo.

-¿Abrir o ponerlo en marcha?

-Las dos cosas. Ni funcionó el mando ni conseguí introducir la llave en la cerradura.

-Eso sería que no tenías que cogerlo.

-¿Cómo? No te entiendo.

-Sí, si estuviste bebiendo esa era la mejor forma de salvarte la vida.

-¿Qué estás diciendo?

-Que ayer tuviste a alguien que te echo una manita. Seguro que hoy funciona el mando y la llave y a ninguna de las dos cosas les pasa nada.

Manuel pensó, -otra loca como mi madre con el “te va a pasar algo”. Creyó que ya no debía decir nada más a esa desconocida y ella tampoco pronunció palabra. Poco antes de llegar a la siguiente parada, la joven se levantó, le sonrió y le dijo: adiós, suerte y no te olvides “si bebes, no conduzscasss”  imitando a Steven Wonder en un antiguo spot publicitario, campaña de la DGT.

La joven se caló el gorro, que casi le tapaba la cara. Se abrochó su abrigo acolchado de color rojo, sonrió y bajó del tren.

 

Manuel, le siguió con la mirada, y cuando el tren se puso en marcha volvió la cabeza para observarla nuevamente pero cuál sería su sorpresa cuando comprobó que, en el andén, no había nadie. Ni por detrás, ni por delante. Se había esfumado. ¿Por dónde se había ido? -¡Bah!

Volvió a sus pensamientos y a su dolor de cabeza. Cuando llegó al coche, instintivamente, pulsó el mando, clic, clic, y el coche se abrió. Fue en ese momento cuando se acordó de la joven. Se detuvo y cerró nuevamente el coche. Entonces, tomó la llave, la metió en la cerradura y la puerta se abrió.

-Cosa de brujería, dijo.

Se sentó, puso el coche en marcha, e inmediatamente la radio comenzó a oírse. Pensó -este mando está loco, vaya jugarreta-. Fue en ese momento cuando  se fijó en la canción que sonaba.  No era una canción reciente pero le resultaba familiar. ¿De qué le sonaba? ¿Dónde la había escuchado? ¿En la tele?

“Don’t Drive Drunk”, repetía el estribillo una y otra vez.

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena. Diciembre de 2010.

 [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=8MO5nXP3JAI]

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7 respuestas a Don’t Drive Drunk. Yo controlo. Un cuento de Navidad

  1. Meli - madre de Guillermo dijo:

    Flor, precioso. Estoy segura que efectívamente un angel le ayudó a que no tomara ese coche. Las cosas son así, algunas veces nos llega una ayuda, y otras, no se sabe por qué motivo, esa ayuda no llega.
    Ojala nuestros niños hubieran tenido ese angel, no dejándoles arrancar. Ojala. Pero por algo será.
    Quizá son ellos los angeles qeu ahora ayudan a los demas.
    Algún dia lo comprenderemos.
    Un beso fuerto, y curate esa gripe, que te necesitamos.
    Paz y serenidad en esta noche

  2. Manoli madre de EDU dijo:

    Precioso Folr como todo lo que escribes y seguro que la chica hera nuestra hada Helena que esta haciendo su trabajo con la ayuda de nuestros angeles y duendes

  3. Tina madre de Régis dijo:

    DON’T DRIVE DRUNK. ME HA ENCANTADO, HADA HELENA

    Flor ¿tienes la gripe?
    Ahi va una receta que a mi me va de maravilla.Mi gripe la eché rapidamente…
    RALLA UNA MANZANA, HAZ HERVIR EN MEDIO VASO DE AGUA.AÑADIR EL ZUMO DE MEDIO LIMÓN Y UNA CUCHARADA DE MIEL. DEJA REPOSAR UNOS MINUTOS Y TE
    DESEO SALUD Y QUE ESTAS FECHAS LAS PASES CON PAZ Y
    SERENIDAD.

    Un abrazo muy fuerte, tina madre de Régis

    A MANOLI, MADRE DE EDU, A MELI, MADRE DE GUILLERMO y a todas las madres sin hijo, os mando un abrazo y
    pienso en todas vosotras con mucho cariño. tina

  4. Marta dijo:

    Me encanta el cuento y como eres capaz de mantener la intriga hasta el final,aunque al ver la foto ya nos das una pista de quién le estaba hablando al chico.
    Dile a tu marido de mi parte que te cuide y te dé infusiones de tomillo con miel,son perfectas para el catarro.

    Un beso.

  5. Carmen dijo:

    Flor, y el resto de las chicas, buenos dias, y os deseo que estas fiestas vengan llenas de paz y esperanza.
    Flor, que bonito cuento, mis felicitaciones, y ojala todos los jovenes al ponerse al volante tengan a Helena, que no dudo lo haga, y que este ahi pendiente de todos los que no encuentren la cerradura del coche, que la llave no funcione y el mando tampco.
    Querida Flor, gracias por compartir este precioso cuento, lleno de realidad.
    Un abrazo para todas, y mi cariño como siempre.
    Carmen-madre de Ruben

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  7. Laura dijo:

    Interesante relato.

    Revisaré la canción. Esa peli la he visto, pero no me acordaba de ella.

    Besos.

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