El alcohol y los coches

(Post escrito el 6.102006 por Flor Zapata, madredHelena)

Parece ser que las infracciones por conducir con un índice de alcohol superior al permitido han bajado, pero siguen siendo importantes, el 16%.

Pero también es cierto que muchos días podemos ver noticias de personas que son detenidas por conducir en estado de embriaguez y que ya tenían el carnet retirado, por anteriores infracciones en igual situación.

¿Qué se podría hacer en estos casos?. Está claro que con la retirada del permiso no es suficiente y las sanciones económicas, tampoco. Estas personas tienen un grave problema y los que podemos pasar cerca de ellos, también.

Por estas personas yo no puedo hacer nada, para aquellas otras que aún no son conscientes de lo que puede suceder si beben y conducen, pero que todavía no tienen un gran problema, les puedo contar cómo me sentí hace unos días cuando encontré en un blog el siguiente mensaje.

El blog es http://alejolp.blogspot.com/
Su autor un joven argentino y el post “Mensaje de una Hija”. Está fechado el domingo, noviembre 13, 2005 . Pude contactar con él y me dijo que no sabe quién fue el autor de mensaje, a él le llego por uno de esos correos que a veces nos llegan:

MENSAJE DE UNA HIJA

Fui a la fiesta y me acordé de lo que me dijiste, me pediste que
no Bebiera alcohol. Por eso, bebí una Sprite. Sentí orgullo de
mí misma, tal como me dijiste que sentiría. Me dijiste que no
debería beber y conducir, al contrario de lo que algunos amigos
me dijeron.
Hice una elección saludable y tu consejo fue correcto, como
todos los que me das siempre.
Cuando la fiesta finalmente se acabó, la gente empezó a conducir
sin estar en condiciones de hacerlo.
Fui hasta mi auto con la certeza de que volvería a casa en paz.
Nunca me imaginé lo que me esperaba mamá.
Ahora estoy tirada en la calle y oigo a un policía decir: «El
chico que provocó este accidente iba borracho».Mamá, su voz
parece tan distante. Mi sangre está derramada por todos lados y
estoy intentando con todas mis fuerzas no llorar.
Puedo oír a los médicos decir: «Esta chica va a morir». Tengo la
certeza de que el joven, que manejaba a toda velocidad, decidió
beber y conducir; y ahora yo tengo que morir.
¿Por qué las personas hacen esto, mamá? sabiendo que esto va a
arruinar muchas vidas.
El dolor me está cortando como un centenar de cuchillos
afilados. Dile a mí hermana que no llore; dile a papá que sea
fuerte. Y, cuando vaya al cielo, estaré velando por todos
ustedes.
Alguien debería haberle enseñado a aquel chico que está mal
beber y conducir. Tal vez si sus padres se lo hubieran dicho, yo
ahora no estaría muriendo.
Mi respiración se está debilitando, cada vez más. Mamá, estos
son mis últimos momentos y me siento tan desesperada. Me
gustaría que me pudieras abrazar mamá, mientras estoy tirada
aquí muriendo.
Me gustaría poder decirte lo mucho que te quiero mamá. Por
eso… Te quiero… y… adiós.
Estas palabras fueron escritas por un reportero que presenció el
accidente. La joven, mientras moría, iba diciendo estas palabras
y el periodista anotaba… muy abrumado. Ese periodista empezó
esta campaña. Si este correo llega hasta ti y lo borras, puedes
estar perdiendo la oportunidad de concienciar a más personas y
hacer que tu propia vida TAMBIÉN CORRA PELIGRO.
Por eso, te pido un pequeño gesto, envíalo a tus amigos,
familiares y seres queridos.

Cuando comencé a leerlo, parecía que estaba escrito por Helena, después cuando seguí ya comprobé que no era ella, ella no tenía una hermana, ella no estaba llena de sangre, por el resto, podía ser perfectamente Helena. Coincidía hasta el año, el fatídico año 2005.

Yo no lo voy a mandar por correo, no me gustan esas cadenas de correos que al final bloquean los ordenadores, pero os invito a que animéis a otros jóvenes y menos jóvenes a que vengan a leerlo a mi blog, vuestro blog, nuestro blog.

 

Gracias a Alejandro por ponerlo en su blog y así poderlo ver.

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, que murió por el alcohol que ella no tomó.

 

Acerca de Flor Zapata Ruiz

Ahora soy una madre sin hijos. Mi única hija murió por un conductor con alcohol en abril de 2005. Desde entonces escribo para concienciar, especialmente a los jóvenes, sobre los peligros de una conducción no responsable.
Esta entrada fue publicada en Alcohol, Antiguos escritos, Correo sin entregar, Reflexiones, Seguridad Vial y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *