El verano

Cuando el verano está llegando casi al final,  después de veinte días, y gracias a dos profesionales informáticas y amigas, por fin, este blog vuelve a funcionar.

No es cierto que cualquiera puede tener un blog, sin saber de informática. O al menos, un blog como este que tiene siete años. Mi agradecimiento para estas dos madres, ellas con hijos, afortunadamente, que han trabajado duro y desinteresadamente para que esta madre, sin hijos, pueda seguir escribiendo sobre siniestros de tráfico, seguridad vial, concienciación, vida y muerte.

Y, aunque el verano aún nos depara mucho, está llegando a su fin en lo que a mayores desplazamientos se refiere.

Atrás quedo Julio y hasta esa fecha, en lo que va de año,  ya había muerto 570 personas

Y el puente de agosto, fecha clave, todos los años, para producirse la mayoría de los siniestros.

Y pronto terminará la segunda vuelta de los que salieron en la segunda quincena.

Y ya se han ido quedando por la carretera muchas vidas, sueños rotos, vidas truncadas, dramas familiares, y muchos heridos.

Y cada día, una nueva madre se unirá al grupo de Madres sin hijos. Y cada verano tendremos un hijo que nos recordará que los veranos ya no son igual.

Y a pesar de la campaña de la DGT de este verano, muchos serán los que no podrán contar sus vacaciones, amén de los que no llegaron a disfrutarlas.

Porque la vida se sigue quedando en eso que Albert Camus decía que era la muerte más absurda que existía: morir en accidente de tráfico.

Porque la gran mayoría, son accidentes evitables. Y si son evitables, ya no son accidentes.

Sabéis que ya no suelo escribir sobre siniestros concretos, solo aquellos que me impactan y me sublevan. Y no pude hacerlo aquí, porque el blog no funcionaba, pero pude hacerlo en Facebook y con mis cartas al director. Gracias a ello, pude escribir sobre el ciclista que fue atropellado y abandonado por un desalmado que ya tenía retirado el permiso de conducir por delitos anteriores.

Pero me hubiera gustado escribir sobre este otro siniestro de la M-40, a la altura de la desviación de la M-607, donde también murió mi hija,  porque fue por alcance, como el de mi hija, y como siempre, murió el impactado, no el impactante.

También pude paliar esta sequía de escritura en el blog, con mis cuentos del hada Helena, que en breve subiré.

Y hoy me gustaría escribir sobre ese bebé que murió al caerse de la sillita. Ese podría llamarse un accidente pero seguro que también tendrá algo de evitable. Habrá que ver las causas, pero fuera como fuese es otro drama de este verano.

La vida nos empuja a hacer más cosas de las que podemos. Como madre yo también he vivido ese agobio y angustia de criar a un hijo, trabajar fuera y dentro de casa, hacer compra, llevar a la guardería o al cole, y sé lo que es tener puesto los sentidos en miles de cosas a la vez. ¡Cuánto lo siento!

Una amiga de Facebook experta en sillitas y retención infantil, decía esto en dicho medio:

M Trinidad Espada Debían haber sujetado al Bebé con el arnés del portabebés. Incluso siendo más mayores, deben ir SIEMPRE sujetos con el arnés de la sillita de paseo. Subir o bajar una escalera o bordillo puede hacer que el bebé caiga de la silla (no es la primera vez que ocurre) y las consecuencias…pueden ser, y en este caso han sido, ¡terribles! :-(

Y a las salidas de vía, que siempre digo que eso no se puede dar como causa de un siniestro, porque ese es el desenlace, se unen los temas de velocidad, el alcohol y otras drogas, y las famosas rotondas, que se toman a más velocidad y por el lado que no es.

En fin, otro verano más, y aún quedan días de verano. ¡Vive para contarlo!

Mi pesar para con todas las víctimas, sea por el motivo que fuera: vuestro dolor es también el mío.

El primer lazo naranja

El primer lazo naranja

Virtu, Rocío, os debo muchas.

Si pienso en ti,
siento que esta vida no es justa,
Si pienso en ti y en la luz
de esa mirada tuya. “Dias de Verano”

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, muerta por la acción de un con ductor con alcohol.

Acerca de Flor Zapata Ruiz

Ahora soy una madre sin hijos. Mi única hija murió por un conductor con alcohol en abril de 2005. Desde entonces escribo para concienciar, especialmente a los jóvenes, sobre los peligros de una conducción no responsable.
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3 respuestas a El verano

  1. Virtu dijo:

    Lástima que no haya habido un parón en las víctimas en carretera a la par del blog… :-( Yo he vivido este mes de agosto un atropello muy de cerca, el padre de una amiga de la infancia, que después de una semana en el hospital finalmente se murió a finales de la semana pasada. Hay que tener 6 ojos al cruzar y fijarse en los semáforos y no cruzar nunca en rojo por mucha prisa que lleves, la vida hay que vivirla despacito, sin prisa. Cuando voy con mis niños me da especial rabia cuando alguien cruza en rojo porque mis hijos dan un paso para cruzar también. ..un poquito de educación vial por favor.
    Un besazo Flor, ha sido un placer, como siempre, echarte una mano…siempre es bueno llevarse bien con la mamá de un hada 😉

  2. rozio dijo:

    Al igual que Virtu, encantada de echar una mano… y como ella dice ¡qué pena que no parasen las víctimas a la par que el blog! (porque no iba a aparecer el problema del mismo) 😉

    Besotes!!

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