Homenaje a Daniel Rodriguez Cabrera

 (Post escrito el 19 de abril de 2008, por FZ madrdHelena)

Ayer, día 18 de Abril, para terminar el día tan especial que era, estuve invitada a un homenaje. Era la fiesta de homenaje a  Daniel Rodríguez Cabrera, exconcejal de Juventud en el ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes y sobre todo, una persona comprometida con la sociedad, con su ciudad, con el deporte, con los jóvenes  y a la que se le rompió su corazón por tenerlo tan repartido.

 Esto que digo, no puedo alardear de que lo sé porque era mi amigo. No, no tengo esa suerte. Yo apenas le conocía. Sólo tuvimos contacto a través del teléfono y el correo electrónico, pero sólo con esto me pareció alguien muy especial.

Ayer, después de asistir al homenaje que le dieron sus verdaderos amigos, su familia, sus vecinos, sus compañeros de partido, he podido conocerle. ¡Cómo siento no haberle conocido en persona!

Fue un acto muy emotivo, presentando por un actor que en esta ocasión no actuaba, hablaba del amigo. Pepe Viyuela fue el hilo conductor de los que allí estuvieron hablando de Daniel, recordando cómo era, con gran emoción y con mucha añoranza.

Supe de Daniel, de su vida comprometida con  la sociedad  a través de diversas asociaciones ( Familias numerosas, APAS de San Sebastián de los reyes, etc.) De su figura de hermano de una gran familia, ¡11 nada menos!; de su labor de tío, a través de dos de sus sobrinas;  de su vida de deportista y su amor por cultivar en los niños el deporte, siendo presidente del Carranza, equipo de esta localidad y por último de su labor política a través de sus compañeros de partido, que para seguir con su unión con los jóvenes, eran dos hombres muy jóvenes.

Todos estos testimonios estuvieron  respaldados por muchas imágenes de Daniel, un hombre guapo, fuerte, joven, sonriente; envueltas entre poemas de Miguel Hernández y  canciones que hablaban de amigos que se va, que se pierden y que nunca dejaremos de recordar.

Viyuela, del que sólo conocía su faceta de actor (perdón por mi ignorancia), aquí practicó otra aún más bonita. Un poema escrito por él,  en memoria de Daniel.

Cuando las luces se encendieron, el auditorio de la Casa de la Juventud del Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes (Ayuntamiento en este momento regido por el PP, adversario de Daniel y sin embargo han apoyado este acto), una casa de la Juventud que desde este mismo día luce una placa en su fachada con el nombre de Daniel, estaba que se desbordaba.

A mi lado había un joven, es probable que fuera uno de esos jóvenes que habrían disfrutado de la presencia de Daniel como concejal de juventud o tal vez como entrenador de fútbol o puede que del Daniel amigo o casi padre. Este joven tenía el rostro completamente mojado por las lágrimas y no me extraña.

Fue un acto muy bonito, íntimo, intenso.

He de decir que mi estado de ánimo no era el mejor en el día de ayer, pero me encantó poder estar allí y disfrutar de la presencia de tanto amor y cariño. En algunos momento, me parecía que estaban hablando de Helena, de su sonrisa, de su vitalidad, de sus ganas de ayudar a los demás. Se me confundían las imágenes y los recuerdos, pero no, no era de Helena de quien hablaban, era de Daniel Rodríguez Cabrera, un hombre bueno, de poco más de 50 años y que gran parte de esa vida la había dedicado a los demás de forma incansable.

Tengo que darle las gracias, a su mujer Elena y a sus dos hijos, así como a sus amigos y compañeros de partido, por  que se acordaran de mí, una mujer que apenas le conoció, que rechazo su ofrecimiento para que nos reuniéramos porque yo, pensando en su labor de servidor del pueblo, no quería robarle más tiempo del necesario y sólo pretendía que me lanzase un puente para poder contactar con los jóvenes de su ciudad, a través de mi escrito.

Es probable que sus hijos, Dani y Elena, estén enfadados con esta vida por haberles arrebatado a su padre tan pronto, pero, a veces, hay personas a las que es imposible limitarlas para el disfrute de sólo unos pocos: padres, hermanos, hijos.

Si fuera cierto que  todos los que se van están juntos, seguro que Daniel estaría ya formado otros equipos de fútbol, creando otras casas de la juventud y seguro que Helena ya le habría conocido.

Se fue con la llegada del otoño,

mecido por la luz

del último verano,

dejando en el armario sus camisas

de hombre bueno, pintando

en nuestro rostro la tristeza.

Nada más empezar

la segunda mitad de su partido

se lesionó su corazón.

A fuerza de jugar,

de tanto meter goles

se le escapó la vida en un anhelo.

Fue titular de un once de leyenda,

y ahora acaba de firmar

por el club donde juegan

los hombres inmortales.

Poema de Pepe Viyuela dedicado a Daniel Rodríguez Cabrera.

 18 de Abril de 2008, San Sebastián de los Reyes. Madrid.

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena. 

www.quieroconducirquierovivir.com

Acerca de Flor Zapata Ruiz

Ahora soy una madre sin hijos. Mi única hija murió por un conductor con alcohol en abril de 2005. Desde entonces escribo para concienciar, especialmente a los jóvenes, sobre los peligros de una conducción no responsable.
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