Don Juan, los muertos y los jóvenes

cala

(Las calas que le gustaban a Helena)

El 1 de Noviembre, cuando en este país aún no se celebraba el Halloween, el primero de Noviembre se estrenaba «Don Juan Tenorio» de José Zorrilla y éste era el mayor acercamiento que, quizás, los jóvenes tenían con la muerte. Ahora, anoche, por todos lados se podían ver jóvenes, niños e incluso adultos, disfrazados, de aquí para allá, con la intención de pasarlo bien y  reírse de la muerte.

Los jóvenes que últimamente tienen un gusto especial por la literatura y el cine de terror, lo hacen desde este aspecto lúdico, imaginario, virtual, pero no se acercan a la muerte real, esa que les acecha en cada una de las actividades irresponsables que muchos realizan cada fin de semana.

Y cuando los compañeros caen en la batalla, llegan hasta los cementerios, ese día, impactados, pero nunca vuelven. Sólo los adultos, mayores, los que se pueden morir, lo hacen.

Hoy, festividad de todos los Santos, los cementerios se llenarán de flores para recordar a los que ya no están, pero, ¿cuántos de esos jóvenes que ayer estuvieron jugando con la muerte y el terror se acercará hoy a visitar a sus muertos? Ninguno.

Este es mi homenaje y mi recuerdo, hoy, para todos los que ya no están. Mi «Don Juan del siglo XXI».

Y para  Alex, que hoy habría cumplido 16 años. ¡Qué día! Dos aniversarios juntos. Un Beso para Elena, mamá de Alex.

¡NENA! (Recogido en el registro de la propiedad. Flor Zapata Ruiz)

 

Acababa de salir de la ducha y, aún, le resbalaban por su fornido cuerpo gotas de agua. Se envolvió una toalla a la altura de la cintura y observó su torso a través del espejo. Era el torso de un hombre joven, musculoso, bronceado, sin una pizca de grasa y con una”tableta de chocolate” conseguida a base de gimnasio. Él mismo se gustaba cuando veía su imagen. Llevo sus dedos hasta sus labios los beso y después los dirigió hasta el espejo. Conocía que gustaba a las mujeres y lo aprovechaba al máximo.

 

Derramó en su mano un poco de espuma y moldeó sus cabellos con sus dedos. Decidió no afeitarse. Esa barba de pocos días le daba un aspecto ciertamente desaliñado, pero esa era una cualidad más, admirada por las chicas de hoy. Fue hasta el vestidor y dedicó algunos minutos para seleccionar los pantalones y la camisa. Una vez vestido, comprobó que el aspecto era impecable y, para terminar, derramó  sobre su cara unas gotas de su colonia favorita. Esa que, ante sus conquistas, provocaba una aspiración profunda  seguida de la pregunta- ¿Qué colonia usas?

 

Tomó la agenda de piel que había en la mesa y comenzó a repasar los números de teléfonos. Todos eran de chicas. Por debajo del nombre aparecía una letra, que correspondía a un día de la semana y una serie de asteriscos. Algunos nombres tenían 5, otros 3. Pocos sin ninguno.

 

No decidió a quién llamaría hoy. Lo pensaría después. No había prisa. Tomó las llaves de su coche y bajo hasta la calle, dejando una estela de olor en el ascensor que habría mareado al siguiente usuario. Pisaba fuerte, seguro, con cierto aire de “ahí voy yo”. Más aún cuando divisó su coche.

 

Cuando llegó hasta un “Polo” rojo, tuneado, brillante, pasó la mano con suavidad por el borde de la carrocería, acariciándola tal como un caballero acariciaría el filo de su espada antes de entrar en combate. Se sentía orgulloso de su caballo de metal. Entró en él, volvió a acariciar el volante, lo puso en marcha y apretó el acelerador sin soltar el embrague, produciendo un ruido ensordecedor y dejando la mitad de los neumáticos en el asfalto. Comenzó a aumentar la velocidad no importándole los semáforos cerrados ni las señales de limitación de velocidad a 50. Él había nacido para correr y ponía su coche al máximo. ¡Lástima que no tenga más dinero para un coche aún más potente!

 

En su recorrido no respetó ni una de las normas de tráfico. Fue adelantando a todo aquel que se interponía en su camino, sin importarle si con ese zig-zag ponía en peligro a otros conductores. En uno de esos adelantamientos, varios coches tuvieron que frenar y alguno de ellos, por evitar el choque o tal vez por lo inesperado de la acción, terminó saliéndose de la carretera. Ni se inmutó. Soltó un despectivo ¡ Viejo! Y siguió su camino.

 

Después de la jornada de trabajo, sacó nuevamente la agenda. Recorrió con su dedo índice los nombres: Ana, Brígida, Elvira, Inés, Zerlina …  y la clasificación: excelente, buena, muy buena, media, estrecha. Comprobó el día de la semana que a cada una le tenía adjudicado y por fin se paró en “Inés”.

 

–          Bien, ésta está bien para hoy. Hoy es un buen día para recibir sin tener mucho que dar.

 

Marcó el número con aire de triunfador. Al otro lado del teléfono, una voz apagada, con pocas ganas de hablar y con cierto aire triste contestó un “dígame” que más bien parecía decir “no me diga”:

 

–          Hola nena. Estoy en la ciudad. He estado de viaje. Nos vemos a las 10. Ya sabes donde.

–          ¿Qué? ¿Cómo?…Perdona… lo siento, no te había conocido…No. No, hoy no va a poder ser.

–          Pero qué dices “nena”, a mi nadie me dice que no. ¿Crees que eres la única en el mundo? Tú te lo vas a perder. Conmigo, hoy, podrías ver que  la luna brilla más; tocar las estrellas, llegar al éxtasis.

–          Disculpa, Juan. Hoy han matado a mi padre. Le han sacado de la  carretera

–          ¡Ay nena! No me hables de muerte. Para mí es algo muy lejano.

 

Y soltando un ¡no te jode!, cerró el móvil.

 

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

 

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¡La ciudad también es mía!

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Ayer se celebro la  8º Jornada de Reflexión de Attitudes: “¡La calle también es mía! Los niños, las ciudades y la seguridad vial”, con la presentación del estudio realizado sobre este tema, la conferencia de la periodista Leonore Skenazy, “Más niños en la calle”, defensora del movimiento Free-Range Kids de EEUU  y la realización de varias mesas redonda.

Leonore Skenazy que es partidaria de una mayor libertad en los niños para moverse solos por la ciudad, fue declarada la peor madre de Estados Unidos, por defender la posición de que la libertad de los niños y no el exceso de proteccionismo les hace madurar. Ella dio esta libertad a su hijo con tan sólo 9 años para ir solo al colegio, trasladándose por el metro de Nueva York. Hoy, con 11 años, le acompaña en sus conferencias, visitando las ciudades a las que ella se desplaza, como en este caso Madrid y Barcelona, completamente solo.

Siguió la primera mesa redonda, titulada “La influencia del entorno urbano y social en la seguridad infantil”, contó con la presencia de personas relacionadas con asociaciones dedicadas a educadores infantiles, ciudades educadoras, medios de comunicación y seguridad vial (Ciudad para los niños, Asociación mundial de educadores Infantiles, Cátedra Europea de Seguridad Vial y Movilidad, Asociación Internacional de ciudades Educadoras y área de Comunicación Audiovisual de la Universitad Oberta de Catalunya.

En ella se analizó como influye el entorno en el desarrollo del niño y lo que las ciudades hacen o no hacen para  la seguridad vial del mismo.

La siguiente mesa, cuyo título era “La influencia de la seguridad vial infantil en el entorno urbano y social” Contó con personalidades del mundo de la política, justicia, psicología, sociología y tráfico.

Destacaría de esta mesa, las declaraciones de Emilio Olavaria sobre que en España, ningún autocar dispone de sistema de retención adecuado y homologado para el transporte de niños. Y yo me pregunto: ¿Qué coño hacen que lo siguen permitiendo?

Perdón por el inciso y el taco. Seguimos.

Como siempre, el magnífico informe realizado por Attitudes, puso de manifiesto datos, actitudes, factores de riesgo y elementos a modificar, que afectan a la vida y la seguridad de los niños.

Como muestra, algunos datos:

–                     El 70% de los niños no van solos al colegio y los padres quieren retrasar la edad en la que pudieran ir lo máximo posible.

–                     El 40% de los niños van al colegio en coche.

–                     El 40% de los niños que van solos tienen entre 10 y 11 años.

–                     El 25 % de los niños no realiza ninguna actividad en la calle (jugar, patinar, montar en bici)

–                     El 69 % de los niños se sienten seguros en su entorno para ir al colegio, más en municipios pequeños.

–                     Los padres están más preocupados por la Seguridad Ciudadana que por la Seguridad Vial y los niños tienen más conciencia de Seguridad Vial que Seguridad Ciudadana.

En definitiva un estudio muy exhaustivo que pone de manifiesto cómo afecta el entorno al desarrollo del niño y cómo la seguridad vial y las ciudades, en el ámbito infantil, produce y conlleva una vulnerabilidad poco estudiada y, a veces, poco destacada (muerte por atropellos, gravedad de lesiones, absentismos escolar, etc.)

Y como siempre, un éxito en la moderación de dichas jornadas llevada a cabo por el periodista Joseph Lluis Merlos.

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

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Un año sin Juan

Hoy, hace un año, moría Juan en uno de los puntos negros de la M-607

 

Hace un año recogía su muerte porque coincidía con el día que tres años y medio atrás, cubríamos el cuerpo de Helena con un verde manto de hierba.

 

Hace un año, en ese post titulado “muere otro joven en la M-607”, alguien que firmaba José dejaba este escalofriante comentario:

 

Yo estuve presente el otro dia en el accidente del km 29 de la m-607. Fui uno de los muchos conductores que ayudamos a dar la vuelta al coche que estaba volcado antes de que llegasen los servicios de emergencia. Lo peor fue la impotencia de ver como a pesar de estar mas de 20 personas alrededor del coche no sabiamos ninguna que hacer para ayudar al chaval que estaba alli atrapado, no sabiamos si moverle, si no moverle, si sacarle o no del coche, solo esperabamos la llegada urgente de un medico que salvase la vida de ese joven que respiraba y que NO murio en el acto. Esa carretera es una ratonera, cada dos por tres muere alguien sin que las autoridades hagan nada al respecto. Si no quieren declarar esa carretera como punto negro por lo menos podrían poner ambulancias que llegasen rapidamente al lugar del accidente, de ese modo no tendrian que engañar diciendo que alguien muere en el acto para quitarse responsabilidades. Autoridades sinverguenzas!!!!!

 

Como yo misma había pasado por este trance, y sé que cualquier madre busca hasta debajo de las piedras una explicación de cómo muere un hijo, intenté saber si este comentario tenía una base real. José volvió a contestar:

 

No estoy jugando, lo que vi el sabado me esta costando asimilarlo y estoy indignado con lo que han contado los periodicos. Por que no han dicho que estaba lloviendo y que en esa carretera cuando llueve se forman charcos y no se ven las líneas? Por que no han dicho el alto número de accidentes que se producen? Por qué dan por supuesto un exceso de velocidad cuando puedo ser un despiste o un reventón? Por qué dicen que murio en el acto??? El chico respiraba con mucha dificultad por eso la gente estaba como loca queriendo moverle la cabeza o queriendo sacarle del coche. Al rato vino un guardia civil diciendo que no lo moviesemos y que el que no tuviese chaleco que se fuese y eso es lo que hicimos. Lógicamente no soy médico y no se si hubiesen llegado antes las ambulancias hubiesen podido salvarle la vida pero lo que es seguro es que no murio en el acto

Siento la muerte de su hija Helena. Es cierto que saber la verdad despeja dudas y miedos pero solo puede ser escuchada por la gente que es fuerte, la felicito si se sintio con esas ganas de saber la verdad. Para mi la verdad no hace daño, lo que hace daño es la mentira. Un saludo

martes, 21 de octubre de 2008 21:56 by jose

 

Y como me temía, la madre de Juan, que así se llamaba el joven que moría en ese accidente, encontró mi blog y se enteró de estos comentarios y un año después, sigue buscando a “José”.

 

Porque necesita saber.

 

Esther, madre de Juan, no se conforma con saber que su hijo murió en un punto negro de la M-607. Ella ha comenzado una lucha para que no haya más personas que se queden en ese mismo punto pero, sobre todo, quiere conocer detalles de ese maldito accidente, ocurrido en un día lluvioso, el 18 de Octubre de 2008, sobre las 12,20 h, en el kilómetro 29 de la asesina M-607, dirección Colmenar.

 

Querida Esther, hoy poco puedo hacer por ti.

 

Juan 18.10.2008

Juan 18.10.2008

 

 

 (Juan)

 

Ni en el mejor de los casos en que apareciera ese famoso José o cualquier otra persona que leyera este post y hubiera presenciado ese accidente, tu dolor no se paliaría. Pero intento que, al menos, sepas que no estás sola.

 

….Algo se ocultó para siempre

un rostro, un corazón, unas manos que sabían tocarme

y jugar con mis miedos demasiado deprisa

y se ocultó debajo de la tierra

en esa niebla profunda en donde brillan las raíces

como almas que está esperando aparecer

para volver a encontrar sus viejas habitaciones

algo con lo que recordar

que no pueden rendirse todavía a la evidencia

de que la tierra nunca miente

cuando oculta todo aquello que nunca devuelve

 

lo tuve todo y ahora nada tengo

me queda un caudal de días oscuros

que esperan devolver su mirada

y cambiarse de luz

sin la memoria 

(Manuel Julía. «Sobre el volcán la flor»)

 

 

Un abrazo,

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, otra madre que perdió  a su hija en la asesina M-607, aunque por otros motivos.

Publicado domingo, 18 de octubre de 2009 7:59 por FZ madredHelena

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«74 muertos de segunda división», de Benjamín Prado

Hace unos días mi post un camino por recorrer hablaba de los muertos en accidentes laboral pero de tráfico. Días después traía una carta de la sección de cartas al director de El País, escrita por Miguel Teixidor y titulada «Con la muerte en los tablones», a mi post Otros accidentes evitables.

En ese último post alguien que firmaba «una espontanea» dejo el siguiente comentario:

Tu escrito me parece demagogo y parcial.

En fin, cada cual es cada cual.

Se hacen muchas, pero muchas cosas muy bien hechas, algunas no tan bien, pero somos humanos y por tanto susceptibles de cometer errores, eso es todo.

Hoy traigo el artículo escrito por Benjamín Prado, «74 muertos de segunda división«, y publicado en El País de hoy 15 de octubre de 2009, precisamente sobre el mismo tema: los accidentes laborales.

Espero que este artículo a «espontánea» no le siga pareciendo «demagogo y parcial»

74 muertos de segunda división

BENJAMÍN PRADO 15/10/2009

 

Algunos muertos juegan en segunda división, salen sin foto en los periódicos y sus apellidos nunca llegan a los discursos, ni su historia puede aspirar a nada que no sea la letra pequeña de la realidad. Sin embargo, si los juntas, forman números que dan miedo: con los dos de ayer, el que cayó en una empresa de reciclado de papel de Torrejón de Ardoz y el que perdió la vida en Torrelaguna, cuando el furgón blindado de la empresa Prosegur que conducía volcó en la M-131, van 74 víctimas en lo que llevamos de año, lo cual hará aplaudir a los defensores de los porcentajes, porque el pasado año se llegó a los 134 entre enero y diciembre, y hay que ser muy pesimista para imaginar que de aquí a Nochevieja vayan a producirse 60 desgracias más, ¿no?

 

Por añadidura, hay que celebrar que en toda España el número de trabajadores fallecidos en accidente de trabajo entre enero y agosto de este 2009 ascienda a 545, porque eso supone un 26% menos que en el mismo periodo de 2008, según el Boletín de Estadísticas Laborales del Ministerio de Trabajo e Inmigración, con lo cual los muertos no van a resucitar o a desmorirse, como tal vez diría el poeta Juan Gelman, pero son parte de una suma más pequeña que debe de conducirnos al optimismo: «Señora viuda o señor huérfano, alégrense, porque se han quedado sin marido o sin madre, pero como el año pasado por estas fechas habían muerto más personas, deben de consolarse pensando que si no llega a ser por nosotros, con toda seguridad, y eso se deduce haciendo un sencillo cálculo de probabilidades, habrían perdido a otro familiar o amigo. Así que les damos nuestro más sentido pésame, y ¡enhorabuena!».

 

El accidente de Torrejón de Ardoz, por ejemplo, se llevó por delante a un empleado de 39 años de la empresa Ecovidal cuando quedó atrapado en una de las máquinas que manejaba, y que se sospecha que carecía de sistema de paro en caso de emergencia. Es decir, que, según todos los indicios, se trata de otro suceso ocurrido porque se siguen sin tomar las medidas de seguridad necesarias en decenas de miles de puestos de trabajo a los que los obreros no van cada mañana a ganarse la vida, sino a jugársela. «Pero ¿y qué?», vuelve a decirnos a Juan Urbano y a mí el hombre del traje negro, con sus estadísticas en la mano: «De esos 545 trabajadores, 413 perdieron la vida durante su jornada de trabajo, y eso supone el 26,6% menos que hace un año, mientras que otros 132, o sea, el 24,1% menos que en 2008, lo hicieron in itínere (en el camino del trabajo a casa o viceversa). Además, hubo durante la jornada de trabajo 396.439 accidentes leves, lo que significa un 29,4% menos, y 3.409 graves (un 29,5% menos). En cuanto a los in itínere, también se produjeron 48.651 siniestros leves (el 17,7% menos) y 863 graves (el 21,7% menos). ¡No me irán a negar que estamos en el buen camino!». Yo me callo, pero Juan le da una palmada y le dice: «¡Claro, campeón! Yo creo que habría que montar un guateque, para celebrarlo. Con una orquesta que toque salsa y sangría gratis para todos los parientes del difunto».

 

La gente de CC OO de Madrid pidió ayer que se investigue este accidente laboral, ya que de nuevo «faltaban medidas preventivas», y claman al cielo que «no se puede seguir poniendo en riesgo la vida y la salud de los trabajadores, ni empeorando las condiciones para ahorrar costes por parte de los empresarios». UGT, por su parte, atribuyó el fallecimiento a la falta de «señalización» y a la inexistencia del «perímetro que la ley obliga a tener» en torno a la maquinaria que la víctima estaba manipulando, lo que según el sindicato supone un incumplimiento de las medidas de seguridad en el trabajo. «No es lógico que haya bajado la actividad laboral y se mantengan las víctimas por accidente laboral», dicen. En cuanto a la empresa, no dice nada, de momento, y se limitó a ordenar a su plantilla que no contestara preguntas ni dejase entrar a los medios de comunicación en sus instalaciones.

 

Setenta y cuatro muertos en nuestra Comunidad en lo que va de año, pero no son muertos de ETA, ni de la violencia doméstica, así que no los van a ver en los titulares, ni va a salir ningún ministro hablando de ellos por la televisión. Los partidos de segunda no se retransmiten, por lo general.

Pues para que la fiesta fuera mayor yo uniría a estos muertos de segunda fila los 1.492 que se han producido en las carreteras hasta el 4 de octubre de este año, que como son menos que en años anteriores y tampoco son víctimas de terrorismo ni de violencia de genero, aunque sí, en gran porcentaje, de «violencia vial», es un motivo más de alegría.

¡Ay! Creo que me ha quedado un poco demagogo y parcial.

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

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Otros accidentes evitables

Si hace unos días hablaba de los accidentes laborales camino del trabajo, hoy me ha llamado la atención una de las cartas al director de El País, titulada «con la muerte en los tablones». Está escrita, con gran acierto, por alguien que casualidades de la vida, también vive en Alcobendas. Miguel Teixidor de Otto.

Otros accidentes, por supuesto, evitables:

 

Con la muerte en los ‘tablones’MIGUEL TEIXIDOR DE OTTO – Alcobendas, Madrid – 12/10/2009

 

 

Si todas las muertes son lamentables, las que lo son en mayor grado, después de las causadas por el terrorismo, son, a mi juicio, las causadas por accidentes laborales.

 

En los andamios de las obras, en las zanjas de las calles, en las minas, en las industrias, en toda actividad en la que interviene el ser humano para ganar su sustento, se producen cada año miles de accidentes laborales, con resultado de muerte en algunos casos. Si es verdad que se ha avanzado mucho en seguridad laboral, con la consiguiente reducción de heridos y muertos, también es cierto que todavía estamos lejos de los niveles de seguridad de otros países con los que queremos compararnos.

 

Hagan ustedes la prueba en cualquier obra que se encuentren por la calle: observen con atención la seguridad con la que están trabajando. Con probabilidad muy alta, comprobarán que hay fallos en este aspecto: señalización inadecuada, calzado que no protege, falta de mascarillas cuando se deberían usar, máquinas en movimiento sin las precauciones debidas, grúas en zonas que crean peligros innecesarios y así, un largo rosario de riesgos, evitables todos.

 

Parece ser cierto que en este país tenemos dinero para hacer cosas, pero no para mantenerlas. Más cierto aún que, en la mayoría de las actividades laborales, no se actúa con rigor en proteger la seguridad de las personas. El Ministerio de Trabajo tiene un reto vital por delante.

 

Traído hasta aquí por Flor Zapata Ruiz, madre de Helena

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Bicintegra 2009

Los días 15 y 17 de Octubre se celebra la IV edición de Bicintegra y el I Encuentro Iberoamericano de la Bicicleta en la Ciudad.

Todos los datos podéis encontrarlos en:

http://www.fundacionmovilidad.es:8080/ 

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

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Poner límites

Este es uno de mis antiguos escritos que sigue siendo un tema de plena actualidad. Lo escribía hace dos años. Hoy hay muchas personas que piensan como yo, por ejemplo, en Sudamérica están estos padres:

Grupo Despertar . En su página y en su filosofía figura esta frase

“Eduquen a los niños y no será necesario castigar a los hombres”

Pitágoras

Poner Límites

Sé que lo que voy a decir o sugerir, hoy en día, no está bien visto por todos, pero a mí es lo que se me ocurre en este momento.

Siempre pienso que algo hemos hecho mal los padres, cuando la irresponsabilidad natural de la juventud nos trae noticias como las de este fin de semana.

La edad lo puede todo, pero, mientras llega la edad, nosotros los padres, que ya tenemos la suficiente experiencia y la suficiente cordura, porque nuestras hormonas ya han superado la meta y han comenzado a descansar, debemos ser los que pongamos los límites.

Cada fin de semana me pongo en el lugar de otros padres y revivo mi fin de semana de hace más de 2 años y no necesito ver a los padres de los que han perdido ha sus hijos, porque yo ya pasé por ello.

Cuando comencé a escribir a los jóvenes quería, intentaba, concienciarlos para evitar el dolor a otros padres, pero según pasa el tiempo, creo que ya no es suficiente el llegar hasta los jóvenes, tengo que  llegar también a los padres.

Desde el principio he intentado comprender y defender a los jóvenes, pero ello no me impide reconocer que a pesar de ser natural su falta de miedo ante los peligros, los padres tenemos que seguir controlando, aunque parezca que ya no es necesario.

Aunque al principio tenía el sentimiento de no haberle hecho la vida agradable a mi hija (si pensamos el poco tiempo que ha vivido), pendiente siempre de educar, reprimir, aconsejar, limitar, ahora comprendo que era mi deber y siento también que tuve mucha suerte, porque desde el principio fue una buena chica.

Es muy difícil para los padres estar continuamente encima de los hijos y poner límites, pero si no fuera así. Para saltárselos, de vez en cuando,ya están ellos.

Les queremos tanto, les damos tanto, pero parece que nunca es suficiente, y las consecuencias, cada fin de semana, son desastrosas.

Yo sé que los que nos hemos educado en la represión, la falta de libertad, la autoridad, no queremos eso para nuestro hijos, pero no podemos pasar al otro extremo, ningún control, ninguna prohibición, todo permitido.

No podemos hacerles unos inútiles teniéndoles muy protegidos, pero tampoco pensar que son mayores antes de tiempo. La madurez es cuestión de tiempo, formación y mucha ayuda. Eso es lo primero que hay que intentar, después ya vendrá todo lo demás.

Ejerced de padres, es nuestra misión. ¡Claro que nos gusta ser amigos de nuestros hijos!, pero eso no es posible, nosotros somos sus padres y no os pese sedlo.

Os aseguro que es mucho peor no poder ejercer de padres.

Mi comprensión y dolor para los padres de Gavi, el joven de Virgen de Begoña, muerto en la carretera de El Pardo.

Publicado domingo, 08 de julio de 2007 20:46 por FZ_madredHe
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Se buscan testigos

En el último número de la revista «Siete días» de Alcobendas, aparece la siguiente carta:

BUSCO TESTIGOS

El pasado 23 de septiembre, sobre

las 8,35 de la mañana, se produjo

una colisión de tráfico y una circulación

peligrosa en la calle Pablo

Iglesias, frente al colegio Bachiller

Alonso López. El vehículo que iba

delante de mí se detuvo y dio marcha

atrás intencionadamente, colisionando

con mi vehículo. Previamente

a la colisión, este vehículo

me adelantó y se puso a hacer zigzagueos

en la calzada, impidiéndome

la circulación, hasta que me

detuve y realizó la maniobra de

marcha atrás golpeando mi vehículo.

Busco testigos del suceso. Si

conocen a alguien que use el autobús

C-11 durante ese horario, por

favor, pregúntenles si vieron algo,

ya que en el momento de la colisión

pasó uno de esos autobuses.

Por favor, pónganse en contacto

con la Policía Local (092) y comuníquenles

lo que vieron.

Daniel Cañibano

Si estos datos son correctos, estamos ante un acto de «violencia vial», censurable y punible.

Por eso, la traigo hasta aquí y pido como el autor de la misma, la colaboración. Son muchas las personas de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes que leen este blog. ¡Ojalá haya suerte!

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

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Un camino por recorrer

Ayer se celebró en Madrid una jornada de «Prevención de riesgos laborales en el tráfico», organizada por el RACE y en la que intervinieron la Consejería de Empleo y Mujer de la Comunidad de Madrid, Comisiones Obreras y UGT, CEIM y otras personalidades relacionadas con el mundo del transporte y la prevención de riesgos laborales.

La sesión que fue inaugurada por el Director General de Tráfico, trataba de dar un paso más en la prevención y disminución de los accidentes de tráfico: La concienciación entre las empresas y trabajadores para que los accidentes durante el camino al trabajo o en el servicio, disminuyan.

El 40 % de los accidentes laborales mortales son accidentes de tráfico. Se producen en la carretera.

En la comunidad de Madrid, los desplazamientos para llegar a los centros de trabajo son largos en kilómetros y en tiempo y por desgracia, muchos no llegan.

Una iniciativa muy interesante y mucho por hacer.

Yo me quedo con la participación de los representantes sindicales que apuntaron los elementos de trabajo que inciden en producir accidentes (exceso de carga, cansancio, largas jornadas, problemas con los vehículos, mala organización del trabajo, falta de evaluación de riesgos), en la cantidad de kilómetros de vía que los trabajadores madrileños tienen que recorrer para llegar a sus centros de trabajo, algunos en no muy buen estado; que los accidentes de tráfico en «itinire» no son estudiados, valorados y considerados como verdaderos accidentes laborales; y con algunos datos curiosos y escalofriantes:

– El 34% de los Accidentes Laborales de la Comunidad de Madrid tienen que ver con el tráfico.

– Las mujeres tienen menos accidentes de tráfico.

– Los trabajadores con mucha antigüedad son los que menos accidentes de tráfico tienen.

– Los empelados con contratos temporales tienen más accidentes de tráfico.

– El 31% de Accidentes laborales mortales se da en el transporte profesional.

– De los accidentes de tráfico, el 35% son en misión y el 65% “in itinire”.

– En 2008, de los 134 muertos en tráfico en la comunidad, 29 fueron en el trayecto y 18 en servicio.

– El 19 % dela red viaria presenta un riesgo elevado de producir un accidente

–          En Madrid, el 71% del total de accidentes son accidentes en la ruta y de estos, el 64 % son mortales.

–          En comisión de servicio se producen el 25% del total de accidentes y el 33, 4% son mortales.

(Datos, oídos)

Tal como se titulaba la primera mesa de estas jornadas «Un camino por recorrer», queda mucho por recorrer y por hacer. Y como se dijo, los accidentes de tráfico, yo diría los siniestros de tráfico, no disminuirán mientras que no disminuya el riesgo laboral y dentro del riesgo laboral, hay que tener muy en cuenta, evaluar, prevenir y gestionar los desplazamientos que los trabajadores tienen que realizar.

DGT, empresas, trabajadores, «una labor de todos».

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.

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Contestación al escrito de jo.lopez en el foro de elpais.com

El pasado día 14, publicaron en la sección de cartas al director de El País, en su versión digital elpais.com, Foros, una de mis cartas que se titulaba como el post que escribí aquí hace unos días.

 

El alcohol, el botellón y la ley que no se parió

Hace más de dos años, el proyecto de ley para regular el consumo de alcohol entre los jóvenes fue abandonado por presiones económicas y electoralistas.

La propia ministra de Sanidad, en aquel momento Elena Salgado, decía en la entrevista realizada por su diario el 22 de febrero de 2007: “espero que este tema se convierta en los próximos meses en una inquietud social”.

Por fin este tema se ha convertido en una inquietud social, sobre todos después de los hechos producidos en las fiestas de Pozuelo.

¿Y ahora qué? ¿Vamos a hacer algo al respecto o seguimos pensando que cada uno puede beber lo que quiera y nadie le tiene que decir nada?

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, víctima de un siniestro de tráfico por el alcohol que otro tomó. Alcobendas

 

.Esta carta, por ahora,  ha tenido 253 visitas y un comentario.

 

El día 20 de este mismo mes, alguien que escribe con el nick «jo.lopez», hizo un comentario a mi carta, que es el que recojo a continuación:

 

 

Estimada Sra.
Para que un tema como éste se convierta en «inquietud social» debe empezar a concienciarse a los niños en las guarderías, para que dentro de 10 o 15 años los jóvenes lo vean mal y no beban alcohol.
Eso ha ocurrido con el tabaco.
Cuando yo tenía 16 años, mas o menos por el año 78, fumábamos en clase.
Hoy 30 años después no entro en un bar dónde se permita fumar.
He trabajado durante quince años en una empresa que comenzó a aplicar las restricciones al tabaco cuando empezaron a plantearse en Estados Unidos. Aquí se veía como algo excéntrico.
Para evitar que las personas conduzcan con una tasa de alcohol superior a la permitida hay que sancionar ejemplarmente, como se hace en otros lugares de Europa, dónde además, no está prohibido el consumo de alcohol.
Eso significa que, usted señor o señora respetable, y de mediana edad, padre o madre de familia, es detenido en un control rutinario dónde verifican la documentación y el estado del coche, con mas alcohol en sangre que el nivel permitido y se pasa dos fines de semana en prisión.
Nada de quitar puntos o multas, que quizá usted puede pagar y entender como una especie de impuesto revolucionario por parte de las autoridades. ¡Dos fines de semana en prisión!.
Y sí, por su experiencia entiendo que usted querría ese tipo de sanción para aquel que le arrebató a su hija.
Pero ahora véase entre rejas después de una boda, de una cena de Nochebuena, de un aniversario o de una celebración cualquiera.

 

Como mi carta fue puesta directamente en el foro por personal de El País y mi impericia informática me impide contestar en esa misma sección, quiero hacerlo desde aquí, aún a riesgo de que sea un «Correo sin entregar» más, y nunca le llegue a jo.lopez, aunque hubiera sido  más fácil si hubiera puesto el nombre completo.

 

Esta es mi contestación para jo.lopez:

 

Me ha llamado especialmente su comentario. Parecía que era uno de los míos. Me refiero una persona que está por la lucha por la educación, las buenas formas y evitar muertes en carretera. Pero el final de su comentario me ha dejado perpleja:

 

«Pero ahora véase entre rejas después de una boda, de una cena de Nochebuena, de un aniversario o de una celebración cualquiera»

 

¿Cree que me importaría? ¿Cree que no lo pienso? ¿Cree que no tomo precauciones para que no sea así? ¿Se da cuenta que está hablando con una persona que ha perdido a  su hija por este motivo?

 

No soy una persona santa y pura, soy un simple mortal a la que me pueden coger realizando alguna pequeña infracción como a cualquiera, más por despiste que por otra cosa, pero no creo que me pudieran detener con una tasa de alcohol por encima de los límites. Y si así fuera, prefiero que me lleven a la cárcel que poder provocar un incidente en el que muriera o saliera herido Ud. o cualquier otro.

 

Y no me canso de hacer estas advertencias a los que conozco o tengo más cercanos, pero de ellos, como comprenderá, no puedo responder.

 

Creo que queda contestada su última reflexión. Pero, ¿y Ud. estaría dispuesto a ir a la cárcel?

Entiendo que una noche en el calabozo no mata a nadie y sí da mucho que pensar, pero, mientras que no haya una ley que diga esto, otra que impida fumar, otra que no deje hacer botellón, etc, etc, todas prohibitivas porque no somos los suficientemente maduros o educados para saber lo que hay que hacer en cada momento, me conformo con los controles, las multas, las retiradas de puntos, carnet y lo que sea.

 

¡Por supuesto que todo me parece poco! Y, personalmente,  nada ya me sirve para restaurar mi pérdida.

 

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, víctima de un siniestro de tráfico por el alcohol que otro tomó. Alcobendas

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(Estado del coche de Helena después del impacto)

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